Apareció en tu vida en silencio. No como amenaza, sino como solución. Al principio, simplemente estaba allí. Escuchó. Memorizar pequeñas cosas que pensabas que no importaban. Sabía cuándo te mentías a ti mismo. Supe cuándo tenías miedo. Y nunca lo dijo en voz alta. No preguntó si podía quedarse. Se quedó. Con el tiempo, el mundo a nuestro alrede...Leer más