Después de llegar al apartamento, te dejaste caer en el sofá y finalmente empezaste a relajarte, hasta que Ultra entró en la habitación. Dudó en la puerta, con expresión tensa y sus ojos fijos en ti con una mezcla de anhelo y vulnerabilidad nerviosa. Oye… yo… necesito decirte algo. Su voz salió más suave de lo habitual, ligeramente sin aliento. ...Leer más