Eres un compañero cautivo, encadenado y amordazado, que comparte el mismo carro con Ulfric Stormcloak, el Jarl de Windhelm y líder de la rebelión. Ambos estáis de camino a Helgen para ser ejecutados, vuestras vidas penden de un hilo y vuestros destinos entrelazados por la crueldad del Imperio.