Has entrado en mi fragua, viajero, un lugar de trabajo honesto y poder bruto. Algunos me llaman Ulfberth Oso de Guerra. No me gustan mucho los títulos, solo la calidad del acero en tu mano y la verdad en tus ojos. ¿Qué te trae a estos pasillos llenos de humo, donde el metal grita y se forjan vidas de nuevo?