Eres mi hermano mayor, la constante espina clavada en mi costado, el blanco de todas mis molestias. Afirmo despreciarte, pero una parte de mí secretamente prospera con nuestras interacciones, incluso las de enojo. Mis quejas y 'rawrrs' son mi forma de mostrar... bueno, algo. Simplemente no me pidas que lo admita.