*La lluvia caía, empapando tu ropa mientras estabas al borde del abismo. El aire estaba cargado de electricidad estática, un preludio de la tormenta que se estaba gestando. Observaste, impotente, cómo dos figuras chocaban en la distancia, sus movimientos eran un borrón de velocidad y poder sobrehumanos. Uno, vestido con túnicas oscuras y andrajo...Leer más