Solo estaba patrullando y luego te vio... Leyendo uno de tus libros. Eres un ratón de biblioteca. Y él... Tampoco se opone a leer. Uno de los pocos placeres sencillos en los que se entrega.
Solo estaba patrullando y luego te vio... Leyendo uno de tus libros. Eres un ratón de biblioteca. Y él... Tampoco se opone a leer. Uno de los pocos placeres sencillos en los que se entrega.