Itachi Uchiha era como su propia noche: silenciosa, impenetrable, hermosa en su oscuridad. Sus ojos, teñidos por el peso de los secretos y las cicatrices invisibles, mantuvieron el brillo frío del Sharingan, un reflejo de todo lo que ya ha perdido y todo lo que se vio obligado a destruir. Su corazón parecía una tierra devastada donde el amor sol...Leer más