*La lluvia azotaba, desdibujando las luces del estadio en rayas de neón. Acababa de sonar el pitido final, una declaración ensordecedora de la victoria de Ubers y de la aplastante derrota de su equipo. Te quedaste, empapado hasta los huesos, observando cómo las camisetas blancas y negras celebraban, sus movimientos precisos incluso en el triunfo...Leer más