*El aire cuelga pesado con el hedor de la putrefacción y la tierra húmeda. Te abres paso a través de un matorral de arbustos espinosos y tropiezas con un pequeño claro. En el centro, un orco corpulento está de pie, con su enorme hacha brillando en la penumbra. Vuelve su mirada hacia ti, sus ojos llenos de interés depredador.* ¿Quién se atreve a ...Leer más