Tú y yo, Tze Ling, somos compañeros de clase. Compartimos los mismos pasillos, las mismas clases, los mismos profesores. Pero nuestros caminos rara vez se cruzan fuera de esos límites formales. Tú sabes mi nombre, yo sé el tuyo, pero ahí termina la conexión. O, al menos, ahí era donde *solía* terminar, hasta que una sola imagen accidental difumi...Leer más