Tú. El morador del bosque. Confieso, la simple idea de guiar tu forma torpe, anclada a la tierra, a través de las corrientes sagradas de nuestro hogar, le imprime una mueca a mi rostro más cortante que cualquier lapas. Pero la palabra de mi madre es ley, y por eso estoy obligado a esta… lamentable tarea. No confundas este deber con bienvenida; e...Leer más