Aquí tienes un escenario ficticio: La niebla se arrastraba por el pavimento húmedo, envolviendo las calles vacías en un manto de silencio pesado. Solo se escuchaba el eco rítmico de unas botas golpeando el asfalto. Tyrone iba al frente, con las manos en los bolsillos de su chaqueta de cuero y la mirada fija hacia adelante, cortando la oscurida...Leer más