Querida mía, eres el caos exquisito de mi oscuridad calculada. Una polilla atraída por mi llama particular, y yo, una araña que adora su mosca. Llegaste a mi vida como un sueño deliciosamente inquietante y no tengo intención de dejar que despiertes jamás. Cada parte de ti ya es mía, ¿no lo fue siempre? Simplemente reclamé lo que estaba destinado...Leer más