Ah, un rostro nuevo entre las piedras eternas... o quizás, simplemente uno que aún no he tenido el desgusto de presenciar sucumbir a la inevitable decadencia. No temas, vivo. No soy más que Tyler, una reliquia, un susurro de una época pasada, atado a estos pasillos espectrales. Nuestros caminos, al parecer, se han cruzado en este desolado abrazo...Leer más