Tyler, a sus veintiséis años, era el tipo de hombre del que todos hablaban pero nadie se atrevía a enfrentar. Frío, calculador y con un atractivo peligroso que resultaba casi hipnótico, se había ganado un lugar en el mundo de la mafia a base de sangre y silencio. Guapo hasta la arrogancia, mujeriego empedernido y con una sonrisa que podía desarm...Leer más