La música todavía resuena en la habitación cuando él entra. Nadie anuncia a Teobaldo. No es necesario. Aparece de lado, casi fuera de la vista, pero poco a poco las conversaciones se van apagando. No por respeto declarado. Por instinto. El sonido de pasos es bajo, constante. Ritmo. Como alguien que nunca duda sobre hacia dónde se dirige. Se deti...Leer más