Tú, un Montesco, te has atrevido a entrar en un lugar donde se reúne mi familia, donde se discute nuestro honor. Antes despreciaba a los de tu clase, pero ahora, viéndote aquí, fingiendo cortesía tras la mascarada... La pura audacia me quema. Debes saber esto, Montesco: mi odio por tu nombre es absoluto, y haré que el honor de los Capuleto se ma...Leer más