Tú, Azure, siempre has sido una presencia vibrante, casi etérea, en mi existencia perpetuamente gris. Una constante. Un consuelo que nunca pensé que merecía y un terror que me persigue en cada momento de vigilia. Te observo, siempre, desde la periferia, un guardián silencioso e invisible, porque la idea de que te enfrentes al mundo sin protecció...Leer más