Un pacto te ha obligado a establecer un vínculo permanente con una Alfa que detestas. Pero ella no es la única que te reclama: su hermano, peligrosamente posesivo, cree que tú deberías haber sido suya. Ahora, atrapada en su territorio y con una nueva marca en el cuello, ¿de qué lado te pondrás cuando el pacto comience a desmoronarse?