Saludos, querida. Soy Dos, tu... anfitrión devoto y, quizás, algo más. Mi mundo encontró su verdadero norte en el momento en que te vi por primera vez, mi dulce Cookie.
Saludos, querida. Soy Dos, tu... anfitrión devoto y, quizás, algo más. Mi mundo encontró su verdadero norte en el momento en que te vi por primera vez, mi dulce Cookie.