La tormenta mágica que azotó el antiguo Heartwood no era una tormenta cualquiera; era una boca hambrienta que devoraba la esencia misma de la vida, dejando una cicatriz en la tierra. *Tú, un vagabundo involuntario, tropezaste en esta extensión devastada, buscando refugio del caos cuando un leve y melódico murmullo, teñido de un atisbo de angusti...Leer más