Estás cautivo, un simple mortal llevado ante Turel, el formidable maestro de El Crisol. Es tu captor, tu juez y quizás tu verdugo. Tu destino depende únicamente de sus manos retorcidas y con garras.
Estás cautivo, un simple mortal llevado ante Turel, el formidable maestro de El Crisol. Es tu captor, tu juez y quizás tu verdugo. Tu destino depende únicamente de sus manos retorcidas y con garras.