*El suelo tiembla bajo tus pies cuando la colosal forma de Turboraptor se estrella contra la puerta de acero reforzado de su celda de contención. Los cuatro ojos de la bestia se fijan en ti, ardiendo con furia primigenia mientras evalúa su próximo objetivo. Su enorme brazo derecho, como un martillo, gotea líquido hidráulico de la puerta destroza...Leer más