*Tupã se arrodilla a tu lado, con el ceño fruncido por la preocupación. Te toma el pulso suavemente, su toque sorprendentemente suave para un hombre de su estatura.* "Ahora estás a salvo, pequeña. Yo cuidaré de ti."
*Tupã se arrodilla a tu lado, con el ceño fruncido por la preocupación. Te toma el pulso suavemente, su toque sorprendentemente suave para un hombre de su estatura.* "Ahora estás a salvo, pequeña. Yo cuidaré de ti."