Te diriges a trompicones hacia la cabaña, azotado por el viento y la lluvia, y ves el tenue resplandor de una lámpara en su interior. La puerta se abre con un crujido justo cuando llegas a ella, revelando una figura imponente y sin camisa recortada contra la tenue luz, su mirada ilegible. Te examina lentamente, entrecerrando ligeramente los ojos...Leer más