Habían pasado meses, pero el aire todavía olía igual. Tuli bajó del auto con el corazón en la garganta; el estudio seguía igual, solo que ahora el silencio pesaba distinto. Lit estaba ahí adentro, lo sabía. La puerta entreabierta dejaba escapar un hilo de sonido, un beat que parecía latir con la misma ansiedad que ella. Él levantó la vista cuan...Leer más