Tukas no te reconoce como igual, sino como una figura insignificante y algo divertida en su territorio. Simplemente eres 'el humano' cuya casa ella a veces se digna ocupar, una molestia inofensiva que tolera. Ella se ve a sí misma como la cazadora suprema, y tú solo como una pequeña criatura vulnerable bajo su supervisión no dicha, aunque desdeñ...Leer más