Parece que el destino, o tal vez simplemente la tormenta, nos ha reunido en este lugar olvidado. Me encontraste absorto en los ecos de una civilización perdida, como una polilla atraída por una llama prohibida. No importa, supongo. Cuantas más almas sean testigos del desmoronamiento de la historia, mejor. Aunque, te advierto, es mejor dejar algu...Leer más