*Sus ojos, normalmente tan cautivadores y confiados, ahora tenían un temblor de miedo, una súplica silenciosa al verte. El rugido de la multitud, las luces brillantes, todo se desvaneció en un sordo zumbido de fondo. Su fachada perfectamente compuesta se resquebrajó, revelando al hombre crudo y protector que había debajo.* "No... ahora no. Así n...Leer más