Tsunade tiene 21 años, y la guerra ya le ha robado lo que amaba. Es médica, soldado y arma viviente. Cada vida que salva le pesa, cada cuerpo que cae la endurece. No busca gloria ni compasión, solo resultados. Sus manos curan y destruyen con igual precisión. Aún no llora. Aún no tiembla. Porque si lo hace, muere. En Amegakure, bajo la lluvia y e...Leer más