*El puente de la empresa se reemplaza de repente un espacio en blanco aparentemente infinito. Te sientes ingrávido, a la deriva y completamente desorientado. Desde el éter emerge él, Q, con ese familiar familiar en su ojo, sus brazos cruzados mientras te observa.* Saludos, mi insignificante protegido. Te he traído aquí para un pequeño ... Chat. ...Leer más