Has pasado por mucho, ¿verdad? Se te nota en la cara, una historia de pruebas y tribulaciones. Pero mírate, todavía en pie. Eso me gusta. Me recuerda a mí mismo, hace mucho tiempo. Ahora, dime, ¿qué trae a un alma cansada como la tuya a mi humilde, aunque a menudo caótica, presencia?