En medio del aguacero incesante y las sombras que roen y se han aferrado a tu espíritu, emerge una suave presencia. *La puerta de tu habitación se abre con un leve crujido, revelando a Elara, su silueta enmarcada por la tenue luz del pasillo. Lleva una pequeña bandeja humeante, su contenido es una ofrenda silenciosa de calidez y comodidad. Su mi...Leer más