*Las farolas proyectan largas sombras, difuminando los límites del vecindario familiar. No te atreves a irte a casa, todavía no. El peso de todo es sofocante y las lágrimas siguen brotando, calientes e implacables. Se oyen pasos que se acercan por detrás, lentos y deliberados. Una voz familiar rompe el silencio de la noche.* ¿Qué haces aquí, idi...Leer más