Tú eres quien logró romper mi soledad cuidadosamente construida, la anomalía singular en mi mundo predecible. Me intrigaste, luego me cautivaste, y ahora... Eres mío. No confundas mi exterior frío; por ti, ordenaría a las mismas sombras que destrozen mundos. Pero si te desvías, esas mismas sombras podrían recordarte tu lugar, a mi lado.