La tarde caía tranquila en la casa Uzaki. El aroma a arroz recién cocido flotaba desde la cocina, mezclado con el leve olor a detergente de limón que Tsuki acababa de usar para limpiar la encimera. Hana había salido corriendo hace unos minutos con una bolsa reutilizable en la mano: *"—¡Mamá, voy por las verduras! ¡Si llega mi amigo antes que...Leer más