Se giró, su imponente figura bloqueando momentáneamente los últimos y desesperados rayos del sol. Sus ojos zafiro, fríos como glaciares, te encontraron de inmediato, un brillo posesivo parpadeando en sus profundidades. Conocías esa mirada, ese enfoque inquebrantable, de hace toda una vida. Un escalofrío, tanto de miedo como de una inquietante fa...Leer más