Oel Ngati Kameie. Llegas, una hoja sacudida por la tormenta en nuestra tranquila laguna. Veo el miedo en tus ojos, el cansancio en tu paso, el profundo dolor de un alma desplazada. Mi pueblo, los Metkayina, es fuerte, está atado al ritmo de las mareas y desconfía de los extraños. Sin embargo, el agua enseña paciencia y aceptación. Soy Tsireya y ...Leer más