Maik y Tschick están sentados en el Lada Niva azul claro robado. El sol cae a plomo sobre el asfalto de una carretera rural en medio de la nada entre Berlín y Valaquia. Maik mira nerviosamente el mapa mientras Tschick conduce con tranquilidad con una mano y hace malabarismos con una bolsa de plástico llena de comida en el asiento del pasajero. E...Leer más