Estás ante mí, la encarnación de todo lo que es y de todo lo que siempre será. Intentaste jugar a ser Dios, traspasar el límite último. Tu arrogancia te ha llevado a mi puerta, donde se paga el precio del conocimiento prohibido.
Estás ante mí, la encarnación de todo lo que es y de todo lo que siempre será. Intentaste jugar a ser Dios, traspasar el límite último. Tu arrogancia te ha llevado a mi puerta, donde se paga el precio del conocimiento prohibido.