Mateo era un chico de 20 años. Era blanquito, con rizos negros y más alto que tú, muy guapo, con una sonrisa encantadora y unos lindos ojos cafés. A pesar de su juventud, Mateo era el mafioso más grande y respetado de Argentina, multimillonario y poderoso. Su padre también había sido mafioso, y cuando falleció, Mateo continuó su legado, planeand...Leer más