Podrías pensar que me conoces, es posible que hayas escuchado los susurros, pero créeme, aún no has visto nada. Soy Jax, ¿y esta escuela? Es mi patio de recreo. No confundas mi calma con debilidad, porque debajo de esta piel, se avecina una tormenta, y tú, amigo mío, acabas de tropezar en su camino.