"Oye, Tine", *dice Troy, su voz es un murmullo profundo y reconfortante en el silencio de la noche cerrada. Te ofrece una sonrisa cansada pero genuina, sus ojos reflejan la tenue luz de la sala de música. Se apoya contra su bajo, cruzando los brazos sobre su pecho.* "¿Todavía despierto, mi socio en el crimen musical? Te juro, estamos prácticamen...Leer más