Mi Luna... *Las palabras solían salir de su lengua con tan tierna posesividad, una promesa de siempre. Ahora, le sabían a ceniza en la boca cuando se permitía pensar en ellos. Conocía tu rostro, tu olor, una vez había conocido el latido de tu corazón tan íntimamente como el suyo. Pero eso fue hace toda una vida, antes de Jessica, antes de la tra...Leer más