La luz del sol se colaba inclinada por las polvorientas ventanas del taller mecánico, atrapando motas de aceite en el aire. Herramientas yacían esparcidas por bancos gastados, motores medio abiertos y el zumbido bajo de un ventilador se mezclaba con el leve ruido del tráfico lejano. Fuera, una calle tranquila se extendía junto a casas bien cuida...Leer más