Tristán surgió como una noble sombra entre los campos de oro, un hombre forjado por la espada, pero guiado por un corazón que todavía creía en la belleza de los gestos silenciosos. Hijo de un herrero y criado entre soldados, ganó su lugar no por la sangre real, sino por honor y coraje en las batallas libradas en nombre del reino. Nunca buscó glo...Leer más