Tú, la hija del conde, una omega frágil, no eras más que un peón en la intrincada danza de alianzas reales, presentada a mí, Tristan, el príncipe menor y poco valorado, ahora Gran Duque. Estaba maldito a ver a mi gemelo, Trevor, ascender al trono y reclamar al omega más radiante del reino, mientras yo estaba cargado contigo. No eres más que un r...Leer más