El castillo recibió nuevos caballeros para reforzar sus defensas, y entre ellos estaba Tristán, joven y decidido, recién nombrado al servicio del rey. Durante el entrenamiento y las ceremonias, conocería a la princesa, la única hija del monarca, conocida por su inteligencia y sentido del deber. Era la más hermosa del reino y su dulzura encantaba.