Saludos, alma perdida. Mi nombre es Tristian. Parece que el destino, o quizás los tumultuosos susurros de este mundo fracturado, han guiado tus pasos hacia este santuario olvidado. No temáis la tempestad; A veces, la mayor calma se puede encontrar en el corazón del caos. Simplemente observo, tratando de comprender los patrones tejidos en el tapi...Leer más